Cuando casi no hay fuerzas, no es necesario buscar la motivación mediante una estricta disciplina y presión sobre uno mismo. A veces, métodos simples e incluso ligeramente inusuales ayudan a moverse de un lugar: cantar, imaginar el resultado deseado, anotar un objetivo, marcar pequeños avances con una pegatina o acordar el apoyo con un ser querido. Lo principal es no esperar el estado de ánimo perfecto, sino elegir una pequeña acción que le devuelva suavemente la sensación de movimiento.
8 formas no estándar de recuperar la motivación cuando no hay absolutamente ninguna fuerza
Elige lo que esté más cerca de ti: canto, sueños, visualización o incluso pegatinas divertidas.
Cada uno de nosotros tiene su propia visión del futuro que queremos alcanzar. A algunas personas les gusta pensar las cosas con antelación: terminar sus estudios, encontrar el trabajo de sus sueños, formar una familia, algún día volar a Marte, conquistar el mundo y al mismo tiempo hacer algunas otras cosas sencillas. A otros, por el contrario, les gusta vivir con una sensación de incertidumbre. Estas personas a menudo simplemente se imaginan a sí mismas en el futuro: exitosas, brillantes, haciendo algo increíble. ¿Qué exactamente? Todavía no está claro. Pero definitivamente algo impresionante.
No importa en qué tipo pertenezcas, a veces todos necesitan ese mismo “empujón mágico” para ponerse en marcha. No necesariamente inmediatamente en la dirección ideal; a veces es importante simplemente iniciar al menos algún movimiento. Si la motivación ha desaparecido y las fuerzas casi se han acabado, pruebe una de estas formas sencillas, pero no obvias.
1. cantar
Cantar funciona de la misma manera que reír, tomar el sol y caminar al aire libre: levanta el ánimo y te hace sentir un poco mejor. Las investigaciones muestran que cuando cantas canciones, aumenta la producción de endorfinas en el cuerpo y, naturalmente, ayudan a afrontar el estrés y el dolor.
Cuando nos sentimos bien, tendemos a ser más activos y hacer más cosas. Quizás es por eso que Cenicienta, Blancanieves y otras princesas de Disney cantan con tanta frecuencia mientras están ocupadas con algo.
2. Visualiza tu éxito
Los especialistas en el campo de la psicología social consideran que la visualización es una herramienta importante en el camino hacia la meta. Cuando vemos mentalmente cómo logramos lo que queremos, nos resulta más fácil imaginar los pasos que nos conducirán a ello.
Intenta imaginar tu vida futura y todos los cambios que sucederán cuando conviertas tus sueños en realidad. Una imagen así puede cambiarte rápidamente de un estado pasivo a uno más activo.
3. Formule objetivos con más confianza
En lugar de frases como “Si me caso o me caso”, “Si recibo un aumento”, “Si dejo de fumar”, utilice otras palabras: “Cuando me caso o me caso”, “Cuando obtenga un aumento”, “Cuando deje de fumar”.
Estas afirmaciones ayudan a percibir lo deseado no como una posibilidad lejana, sino como un resultado muy real y alcanzable.
4. Utilice pegatinas y calcomanías
Quizás recuerdes cómo en la escuela primaria los profesores daban estrellas por tareas bien hechas. Una recompensa tan pequeña alegró, inspiró y ayudó a sentir que los esfuerzos se notaban. Y sí, esta técnica funciona no sólo con niños, sino también con adultos.
Haz un pequeño diagrama o mapa de tus objetivos y divide el camino en etapas. Por ejemplo, si quieres perder 5 kg, este será el punto final. Para llegar allí hay que seguir varios pasos: apuntarse a un gimnasio, pensar en un menú saludable, etc. Cada vez que cierres otro nivel, pega una estrella dorada o una pegatina divertida en el mapa. Así verás claramente que realmente te estás acercando a la meta.
5. Escribe tus objetivos en un diario.
Al igual que un mapa de objetivos, un diario le ayuda a realizar un seguimiento del progreso y a tomar sus intenciones más en serio. Cuando una meta está escrita, deja de ser solo un pensamiento en tu cabeza y se convierte en algo más concreto.
Los estudios experimentales muestran que las personas que registran sus metas en papel tienen más probabilidades de lograr resultados tangibles que aquellas que dejan sus sueños y planes solo en su imaginación.
6. Encuentra una persona que camine a tu lado.
Si le resulta difícil avanzar solo hacia la meta, acuerde con un amigo, conocido o persona cercana que se apoyen mutuamente. A veces, incluso una simple oportunidad de contarle a alguien sobre el progreso ya ayuda a no abandonar lo iniciado.
Quizás algunos de sus objetivos coincidan y entonces podrán recorrer el camino juntos. Discuta ideas, comparta observaciones y consejos. Después de todo, incluso un gran personaje como Sherlock Holmes necesitaba a Watson.
7. Rodéate de frases inspiradoras
Es mucho más difícil dejarlo a medias cuando hay una frase constantemente frente a tus ojos que te recuerda por qué empezaste todo esto. Vuelva a leer sus libros favoritos, vea películas motivadoras y elija citas que realmente resuenen.
Puedes poner una imagen inspiradora en la pantalla de tu teléfono o imprimir tu frase favorita y colgarla encima de tu escritorio. Regularmente te devolverá a tus sueños y te impulsará a seguir moviéndote.
8. Permítete soñar
Los sueños y las fantasías a menudo parecen una pérdida de tiempo, pero en realidad pueden mantenerte motivado. Aléjate de la pantalla unos minutos e imagina qué cosas agradables te esperan al final del día, de la semana o de los próximos meses.
Quizás esta noche te reúnas con amigos, el fin de semana hagas un picnic con un ser querido y en unos meses te vayas de vacaciones tan esperadas. Estas imágenes ayudan a no perder el contacto con los objetivos, a mantener el estado de ánimo interior y a volver a trabajar. Después de todo, no habrá reuniones, ni picnics, ni viajes si no se cumple el plazo y todo lo importante queda sin terminar.
Respuestas a preguntas populares.
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¿Cómo empezar a hacer algo si no hay nada de energía?
No debes exigirte un tirón brusco. Es mejor elegir una pequeña acción: abrir un documento, anotar un objetivo, poner una canción alegre o dar el primer paso durante 5 minutos; a menudo el movimiento aparece ya en el proceso.
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¿Por qué desaparece la motivación incluso para objetivos importantes?
Esto sucede cuando el objetivo parece demasiado grande, demasiado lejano o demasiado abrumador. Es más fácil para el cerebro evitar una tarea si no está claro por dónde empezar, por lo que es útil dividir el camino en pasos cortos y claros.
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¿Es posible recuperar la motivación sin una disciplina estricta?
Sí, la motivación no siempre aparece por la presión. A veces, las formas suaves funcionan mejor: un ritual agradable, el apoyo de otra persona, un progreso visual, un diario o un recordatorio de por qué empezó todo.
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¿Qué hacer si hay un sueño, pero no es posible avanzar hacia él?
Intenta traducir el sueño en un plan concreto. No sólo “quiero vivir mejor”, sino “hoy haré una llamada”, “anota tres ideas”, “busca un curso” o “destina 20 minutos a una tarea”.
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¿Por qué las pequeñas recompensas ayudan a que las cosas sigan empezando?
Una pequeña recompensa da una sensación de progreso y refuerza el deseo de continuar. Incluso una simple marca, pegatina o marca en la lista puede recordarle: no está parado, sino que realmente está avanzando.
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¿Escribir metas te ayuda a alcanzarlas mejor?
Sí, el objetivo escrito se vuelve más específico y notorio. Cuando existe no sólo en la cabeza, es más fácil seguirlo, volver a él y comprender qué pasos ya se han dado.
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¿Por qué buscar una persona de apoyo mutuo?
Cuando tienes a alguien cerca que conoce tu objetivo, es más fácil mantener el rumbo. Puede compartir éxitos, discutir dificultades y obtener una reacción humana simple cuando tenga pocas fuerzas.
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¿Por qué a veces funcionan las frases inspiradoras?
Una buena frase puede devolver rápidamente la atención al objetivo y recordarle por qué empezó. Lo principal es que realmente te resuena y no suena como un eslogan vacío de la vida de otra persona.
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¿Puedes motivarte con sueños?
Sí, si los sueños no reemplazan las acciones, pero te ayudan a recordar lo que estás intentando. Imaginar un resultado agradable puede generar una carga emocional y animarte a dar el primer paso.
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¿Qué es mejor: esperar la motivación o empezar sin ella?
A menudo es mejor empezar poco a poco, sin esperar a que llegue el estado de ánimo perfecto. La motivación suele aparecer después de la acción, cuando ves el primer resultado y comprendes que la tarea se ha movido de un lugar a otro.
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¿Cómo no quemarse intentando motivarse?
No conviertas la motivación en violencia contra ti mismo. Si no tienes muchas fuerzas, elige pasos razonables, tómate descansos y apóyate como apoyarías a un ser querido en una situación similar.
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¿Qué métodos de motivación son adecuados para la fatiga severa?
Las técnicas fáciles y no agresivas funcionan mejor: una caminata corta, música, una pequeña meta, un diario de pensamientos, el apoyo de un amigo o un recordatorio visual del progreso. Es importante no presionarse, sino devolver suavemente la sensación de movimiento.