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En la Nueva Galería del Ayuntamiento de Budapest se presenta una exposición retrospectiva de una de las figuras más distintivas y versátiles del arte visual húngaro contemporáneo.
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Durante décadas, los carteles de György Kemény han definido el paisaje urbano de Budapest. Una característica clave de su trabajo es que no consideraba el cartel como un grafismo aplicado, sino más bien como una obra de arte autónoma.
Un punto de inflexión decisivo en su carrera fue su viaje a París en 1963, donde conoció el arte pop americano y los collages de Max Ernst. Las piezas de arte pop que surgieron de esta experiencia se encuentran entre las obras icónicas de la historia del arte húngaro.
La exposición presenta reproducciones de pinturas, carteles, dibujos, obras digitales y esculturas, que ofrecen una valiosa visión de una obra que abarca más de siete décadas.
Recrea a tamaño natural el mural secco de la habitación de servicio del piso de Ferenc Kőszeg, una de las obras emblemáticas del arte pop húngaro.
El espectáculo pone especial énfasis en los cambios de estilo de György Kemény. Su carrera está marcada por una renovación constante: al colorido período del pop-art le siguieron dibujos surrealistas en blanco y negro y luego expresivos trabajos con rotulador y tiza. A partir de la década de 2000, la tecnología digital se convirtió en su principal herramienta creativa.
Los recuerdos personales del artista también están disponibles para leer. György Kemény habla no sólo como creador, sino también como alguien profundamente apegado a Budapest y apasionadamente enamorado de la belleza de la vida.
“El arte en términos familiares: franqueza, apertura, informalidad, humor y alegría caracterizan la actitud artística de Kemény”, dijo en su homenaje el historiador del arte Dávid Fehér.
György Kemény diseñó la identidad visual de la Orquesta del Festival de Budapest y de las Exposiciones de Arte de Budapest celebradas en los años 1990. Sus obras se encuentran ahora, entre otras, en las colecciones de la Galería Nacional Húngara, el Museo Ludwig y el Walker Art Center de Minneapolis.
El artista ganador del premio Munkácsy también obtuvo reconocimiento internacional: en Varsovia recibió el primer premio, mientras que en Japón recibió una medalla de bronce.
La exposición retrospectiva estará abierta hasta el 31 de agosto en la Nueva Galería del Ayuntamiento.

