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Simonetta Vespuccila cara del Renacimiento italiano como La musa de Sandro BotticelliEn realidad, es posible que haya muerto con sólo 23 años por complicaciones de un tumor y no por tuberculosis.
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Esta es la conclusión de un estudio reciente (fuente en italiano)que cuestiona la opinión generalizada de que la joven, que murió en 1476, sucumbió a la tuberculosis, una enfermedad común y mortal en ese momento.
Un equipo internacional de académicos de Universidad Queen Mary de Londres, Campus Bio-Medico de la Universidad de Roma y Universidad de California Ya había presentado una explicación diferente en 2019.
Usando un Algoritmo de reconocimiento facial aplicado a pinturas.Los investigadores examinaron los retratos de la mujer representada por Botticelli en numerosas obras, entre ellas el famoso “El nacimiento de Venus”, y estudiaron los cambios en sus rasgos. También analizaron varios documentos contemporáneos.
El estudio, publicado en la revista Endocrinología, Diabetes y Metabolismodestacó “un cambio gradual en sus rasgos somáticos”. Se trata de “cambios típicos de los pacientes con adenoma hipofisario, un tumor de la pequeña glándula situada en la base del cerebro que controla la producción de hormonas”, señaló el endocrinólogo Paolo Pozzilli, uno de los autores del estudio.
“Sospechamos la presencia de un tumor que secreta tanto hormona del crecimiento como prolactina. Un exceso de estas hormonas puede alterar paulatinamente los contornos del rostro y, en algunos casos, provocar una lactancia inesperada”, como se retrata en la obra de Botticelli.
El adenoma de Simonetta puede haber crecido a lo largo de varios años y eventualmente convertirse en una masa grande que desencadenó su muerte repentina.
Las pistas que respaldan el nuevo diagnóstico
Según el nuevo estudio, se cree que la muerte repentina de la mujer fue causada por apoplejía del tumor hipofisariouna condición médica específica que ocurre “cuando un tumor hipofisario sangra o se hincha repentinamente, provocando síntomas como dolor de cabeza intenso, pérdida de visión, confusión y un rápido deterioro debido al colapso de la regulación hormonal”, destacó Pozzilli.
Esta hipótesis diagnóstica sin precedentes, formulada a una distancia de 550 años, está respaldada por tres corrientes de evidencia.
Primero, están los cambios fisicos en las pinturas desde la década de 1470 hasta el póstumo “Nacimiento de Venus”, como variaciones sutiles en la mandíbula, la frente y los tejidos faciales que se pueden observar de un trabajo a otro y sugieren el crecimiento del tumor a lo largo del tiempo.
Luego hay relatos de su enfermedad, que mencionan dolores de cabeza, alucinaciones, vómitos y fiebre. Todos ellos síntomas que se asemejan más al cuadro clínico de la apoplejía que al de la tuberculosis, que provoca un deterioro físico más lento y evidente.
A esto se suman dos hechos documentados en los meses previos a su muerteconsistente con la misma imagen. Las cartas intercambiadas entre Piero Vespucci y Lorenzo de’ Medici describen su colapso durante un baile bastante animado.
También hay testimonio de un presunto asalto por parte de Alfonso II de Aragón, duque de Calabria. Es posible que ambos acontecimientos hayan provocado una hemorragia o una expansión repentina del tumor.
Nada se puede establecer con absoluta certeza, pero la rápida y repentina muerte de la joven, que hasta entonces gozaba de buena salud, apunta a un nuevo diagnóstico que remodela creencias históricas arraigadas y podría abrir el camino a Reinterpretar numerosos acontecimientos históricos a través de la lente del conocimiento médico moderno..



