Durante años, el silencio fue la norma en torno a lo que sucedía en el interior de ciertos lugares de trabajo vinculados al cantante Julio Iglesias. Ese silencio se rompió a principios de este año, cuando dos exempleados del artista presentaron una denuncia ante la Fiscalía española por presuntas agresiones sexuales y otros delitos graves presuntamente cometidos entre enero y octubre de 2021.

Ahora se supo que esos dos casos podrían ampliarse con nuevos testimonios. En declaraciones a Euronews, Clara Serra Baiget, una de las abogadas de Women’s Link que representa a las dos presuntas víctimas, dijo: “Hemos sido contactados por otros ex trabajadores que afirman haber trabajado para Julio Iglesias”. Por motivos de seguridad, añadió, no puede detallar el contenido de esas conversaciones, aunque enfatizó que no se pueden descartar nuevos testimonios de personas que han vivido situaciones similares.

El abogado destacó que no se trata de hechos aislados ni de un solo tipo de delito. “Estamos denunciando condiciones de trabajo abusivas, entornos violentos, acoso y abuso sexual, y también lesiones”. Según explicó, los hechos descritos por Rebeca y Laura (nombres ficticios) también podrían constituir trata de personas con el fin de imponer trabajos forzados y servidumbre, además de acoso sexual, agresiones sexuales, lesiones y atentados contra los derechos de los trabajadores.

Aunque hay dos denunciantes diferentes, el caso se lleva a cabo de forma conjunta debido a las similitudes entre sus relatos. “Al analizar los testimonios y el conjunto de pruebas que hemos podido reunir, se observan numerosos solapamientos”, afirmó Serra Baiget. Según ella, se alinean en su descripción de la vida dentro de las residencias, en cómo fueron tratados, en las condiciones laborales y en las situaciones de acoso y violencia sexual. Enlace de Mujeres insiste en que su trabajo parte de una premisa clara: “Siempre apoyamos el testimonio y creemos a las víctimas, ya sean una o varias”.

La denuncia no recae únicamente en las cuentas de Rebeca y Laura. “Hemos recopilado un conjunto bastante amplio de indicios de diferente índole”, explicó el abogado. Testimonios y documentación ya han sido presentados al Ministerio Público, que deberá evaluar si ese acervo probatorio permite que el caso pase a la siguiente etapa judicial. “Corresponderá ahora al Ministerio Público determinar si los hechos denunciados y las pruebas presentadas son suficientes”, señaló.

Campañas para desacreditar a las víctimas

Desde que el caso se hizo público, han surgido campañas de cuestionamiento y desprestigio hacia los denunciantes, algo que, según Serra Baiget, era de esperar. “Estamos viendo una gran cantidad de información falsa circulando en Internet”, afirma. “Sabemos que en este tipo de casos llegan acciones que tienen como objetivo desacreditar a las víctimas, poner en duda su testimonio y su credibilidad”.

Ante ello, el mensaje de la organización es contundente: “Lo que se discute aquí es una supuesta conducta delictiva, no la credibilidad de las víctimas”.

El miedo ha estado presente desde el inicio del apoyo legal. Según el abogado, desde el primer contacto Rebeca y Laura expresaron preocupación por su seguridad y su privacidad. “El individuo señalado en la denuncia tiene una posición de influencia y poder, con considerable capacidad para llevar a cabo represalias e intimidaciones”, añadió. De ahí la solicitud de anonimato. “Eso no entra en conflicto con su deseo de hablar y buscar justicia y reparación por el daño sufrido”.

Más allá del proceso judicial, el abogado subraya la importancia social del caso. “No es fácil romper el silencio”, reconoce. “Aún queda mucho trabajo por hacer para prevenir la revictimización y ayudar a la sociedad a comprender cómo opera la violencia de género”.

Rebeca y Laura, dice, tienen claro lo que esperan de este proceso: “Quieren garantías de no repetición y reparación”. Y un mensaje que consideran esencial: “La sociedad necesita escuchar y apoyar a las supervivientes de la violencia sexual”.

Iglesias niega las acusaciones

La semana pasada, después de varios días de silencio, el El cantante español publicó un comunicado. en su perfil de Instagram sobre el caso. “Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer”, escribió Iglesias. “Estas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza”, añadió.

Desde entonces, su defensa ha pedido el archivo del caso por “falta de competencia” por parte de la justicia española, dado que los hechos tuvieron lugar en una residencia de Iglesias en República Dominicana. En este punto, Serra Baiget sostiene que existen motivos sólidos para que la justicia española se haga cargo del caso, entre ellos la nacionalidad del denunciante, la naturaleza de los delitos y el hecho de que no han sido efectivamente investigados ni sancionados en los países donde se dice que se produjeron.

Por el momento, añade Serra Baiget, no ha habido ningún contacto ni propuesta de acuerdo por parte de la defensa del cantante.

‘Euronews’ se ha puesto en contacto con el Bufete Choclán, que representa a Julio Iglesias en este procedimiento, pero la firma no ha querido hacer comentarios.

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